Destination Wedding Planner Marcela Martino
Marcela Martino : Destination Wedding Planner & Experience Creator
Con 18 años de experiencia en la organización de eventos, Marcela Martino se especializa en bodas de destino en Uruguay, acompañando a parejas locales y del exterior en cada etapa de la planificación. Con base en Punta del Este y una trayectoria vinculada también a las bodas judías, combina su formación en hotelería con una mirada cercana, una cuidada organización y especial atención a los detalles. Su objetivo es crear celebraciones únicas, en las que cada pareja pueda disfrutar del proceso y vivir su gran día con tranquilidad, rodeada de sus seres queridos.
¿Qué servicios ofrecés?
Ofrezco organización integral de bodas, coordinación del día del evento y acompañamiento local para parejas o profesionales que organizan una boda en Uruguay desde el exterior. Según cada celebración, también coordino las experiencias previas y posteriores, la atención a invitados, los traslados y toda la logística necesaria para que los distintos momentos funcionen como uno solo.
¿Hace cuántos años trabajás como wedding planner?
Hace 18 años que trabajo en la organización de eventos. Soy técnica hotelera y OPC (Organizadora Profesional de Congresos), egresada del ITHU. Trabajé en hoteles de Uruguay y Brasil, donde aprendí que recibir a las personas es mucho más que atenderlas: es hacerlas sentir bienvenidas y cuidar su experiencia en cada detalle.
Más adelante me formé como wedding planner con Bárbara Díaz y encontré en las bodas un lugar muy especial para mí: donde la planificación se une con la emoción y el arte de recibir a las personas.
¿Dónde trabajás?
Mi base está en Punta del Este. Trabajo en José Ignacio, Maldonado y otros lugares de Uruguay, acompañando tanto a parejas locales como a quienes eligen el país para celebrar una boda de destino. También he sido invitada a participar en celebraciones fuera del país.
¿Cómo definirías tu estilo de trabajo?
Soy cercana, organizada y muy atenta a los detalles. Haber estado también en el lugar de la novia me ayuda a entender lo que se vive durante la preparación de una boda. Compartimos mucho tiempo, decisiones importantes y momentos muy íntimos; por eso, para mí, la confianza es parte esencial del trabajo. Escucho a cada pareja, entiendo qué es importante para ellos y transformo sus ideas en un plan concreto, para que el día de la boda puedan estar presentes y disfrutarlo.
¿Qué es lo que más valoran los novios que te eligen?
Creo que valoran sentirse escuchados y saber que pueden confiar en mí durante todo el proceso. Una pareja me escribió después de su boda: «Nos diste una tranquilidad tremenda en cada paso y disfrutamos muchísimo del proceso gracias a vos». Esas palabras me emocionaron, porque eso es lo que deseo para los novios que acompaño: que disfruten tanto del camino como del día de su casamiento.
¿Te especializás en algún tipo de casamiento?
Me especializo en bodas de destino en Uruguay y tengo una trayectoria especialmente ligada a las bodas judías. Disfruto acompañar celebraciones en las que las tradiciones, la familia y cada momento de la ceremonia tienen un significado profundo. Cuando la pareja y sus invitados llegan de distintos lugares, cuido también la experiencia que los recibe, desde la primera charla hasta el último abrazo.
¿Cuál es el mayor desafío de organizar un casamiento y cómo ayudás a los novios a disfrutar del proceso?
El desafío es coordinar muchas decisiones, personas y tiempos sin perder de vista lo esencial: lo que la pareja quiere vivir. Los ayudo a ordenar prioridades, anticipar necesidades y tomar decisiones con información clara. Mi trabajo es que tengan espacio para ilusionarse y participar, sin sentir que deben resolverlo todo solos.
¿Qué consejo le darías a quienes están comenzando a planificar su casamiento?
Antes de elegir proveedores o definir detalles, les diría que conversen sobre cómo quieren sentirse ese día y qué momentos son verdaderamente importantes para los dos. Esa conversación ayuda a tomar decisiones más coherentes y a crear una celebración que los represente.
¿Con cuánta anticipación recomendás empezar a organizarlo?
Para mí no hay un tiempo único: cada boda tiene su propio ritmo. He visto que, con claridad en las prioridades y decisiones ágiles, se puede organizar una celebración hermosa incluso con pocos meses de anticipación. Dicho eso, si sueñan con una fecha en temporada alta, una locación muy buscada o necesitan coordinar el viaje y alojamiento de sus invitados, empezar entre 12 y 18 meses antes les da más opciones y permite disfrutar el proceso con calma.
¿En qué momento aconsejás contratar una wedding planner?
Idealmente, desde el comienzo. Es la profesional que más tiempo va a acompañar a la pareja: estará presente desde las primeras ideas y decisiones hasta el día de la boda. Elegirla temprano permite construir una relación de confianza y definir juntos la fecha, el lugar y un presupuesto que tenga sentido para la celebración que imaginan.
¿Ofrecés organización integral o también coordinación del día del evento?
Ofrezco ambas. En la organización integral acompaño a la pareja desde las primeras ideas y decisiones hasta el final de la celebración. Si ya organizaron su boda, puedo encargarme de la coordinación: conocer todo lo que prepararon, revisar los detalles con anticipación y coordinar a los proveedores y los tiempos para que ese día puedan dedicarse a vivirlo.
¿Qué es lo que más te emociona de acompañar a los novios en su gran día?
Me emociona esa mezcla de adrenalina y felicidad cuando llega el momento de decirles: «Es por aquí». Ver sus caras en cada paso, cómo miran alrededor, se encuentran con su gente y empiezan a disfrutar de todo lo que imaginaron. Saber que soy parte de un sueño me hace sentir que estoy donde tengo que estar.
¿Cuál es el detalle que nunca puede faltar en un casamiento?
Algo que hable de la pareja. Puede ser una tradición, una canción, una comida o una forma especial de recibir a sus invitados. No tiene que ser un gran gesto: tiene que sentirse verdadero para ellos.
¿Cuál fue el casamiento más inolvidable que organizaste y por qué?
Me cuesta elegir uno, porque cada boda deja una historia distinta. Recuerdo especialmente la de Mirela y Ziad, una boda de destino en Punta del Este a la que llegaron invitados desde muchos lugares. Fue una celebración con tradiciones muy presentes. Me emocionó ver cómo tantas personas viajaron para compartir con ellos ese momento y cómo sus historias se encontraron en un mismo lugar.
¿Cómo hacés para que cada casamiento sea único?
Empiezo por conocer a la pareja: cómo son, qué disfrutan, qué tradiciones quieren compartir y qué desean que recuerden sus invitados. A partir de ahí tomamos decisiones que tengan sentido para ellos. La originalidad aparece cuando la celebración cuenta su historia.
¿Qué es lo más importante a la hora de planificar un casamiento?
Tener claras las prioridades de la pareja. La fecha, el lugar y el presupuesto son decisiones fundamentales, pero primero necesito entender qué quieren vivir. Eso nos da un criterio para elegir y ayuda a que todas las partes de la boda estén conectadas.
¿Cuál es tu sello personal?
Mi sello es la manera de recibir y de estar presente. Vengo de la hotelería y pienso la boda como una experiencia completa: en los novios, pero también en cada persona que viaja, llega y comparte ese día con ellos. Me gusta anticiparme, resolver con calma y cuidar incluso esos momentos que no figuran en un cronograma. Quiero que la pareja se sienta acompañada de verdad y que sus invitados se sientan bienvenidos.
¿Trabajás con proveedores de confianza o los novios pueden elegir libremente?
Las dos cosas. Tengo profesionales de confianza cuyo trabajo conozco y puedo recomendar según lo que busca cada pareja. Si los novios ya tienen a alguien con quien desean trabajar, también podemos incorporarlo. Lo importante es reunir al equipo adecuado y lograr que todos trabajemos bien juntos.
¿También coordinás ceremonias religiosas, civiles o simbólicas?
Sí. Coordino ceremonias civiles, religiosas y simbólicas junto al oficiante o la autoridad correspondiente. Me tomo el tiempo de entender qué significa cada momento para la pareja y su familia, para cuidar los tiempos y las tradiciones con respeto. Tengo, además, una amplia experiencia en la coordinación de bodas judías.
Contacto para solicitar información y pedir presupuesto:
Marcela Martino: Destination Wedding Planner & Experience Creator
Tel: 099 768 610
Tel: (598) 099 768 610

