
Un casamiento en una chacra en José Ignacio
Delfina Guerra y Santiago Rama se casaron el 7 de febrero 2026 una chacra de la familia en José Ignacio, Maldonado.

Delfina Guerra y Santiago Rama se casaron por civil con una jueza de San Carlos, el 31 de enero 2025 en el restaurant La Juana en José Ignacio. Y el 7 de febrero se realizó una ceremonia y fiesta con familia y amigos, en la chacra de la familia de Delfina.



La novia
Delfina llevó un vestido de dos piezas de Clara Laborde con una pollera amplia en tul a rayas en blanco. El diseño del vestido fue en equipo de la novia, Elaiza Pozzi madre de la novia y Clara Laborde. “Buscamos un estilo contemporáneo, relajado y sofisticado a la vez, acompañando el espíritu del balneario”.
El peinado estuvo a cargo de Diego Alfonso. “Se buscó que el complemento en la cabeza potenciara el concepto del look por lo cual optamos por un tul que atara la colita y se extendiera como tul de novia”.
La maquilló Victoria Rodríguez, amiga íntima de la novia.
Los zapatos eran de Clara Laborde. Como accesorios llevó un collar de Erre Studio y caravanas de Cleo by Flo Pollio.


La llegada de la novia








La ceremonia
La novia llegó a las 6 y media de la tarde a la chacra donde era la ceremonia y la fiesta, en un auto clásico. Delfina entró del brazo de su padre Martín Guerra al son de “Take good care of my baby” de Bobby Vee.
La ceremonia fue dirigida por Victoria Rupenián (amiga de la novia) y Florencia Sagarra,(cuñada del novio) co discursos de familia y amigos. Al finalizar, los novios salieron con la canción “This Will Be”.






La Fiesta
La fiesta se realizó en la chacra donde fue la ceremonia.
Elaiza Pozzi, madre de la novia, estuvo a cargo del diseño y la dirección estética de la ceremonia y de la fiesta de casamiento, realizada en los jardines de la chacra familiar.
“El proyecto buscó crear un clima informal pero glamoroso, donde la naturaleza del lugar dialogara con una ambientación cuidada y contemporánea. El eje central fue la instalación de una gran carpa beduina, a la que se accedía a través de un camino en zig zag que
invitaba a recorrer el espacio y descubrir diferentes áreas del evento.
La ambientación se pensó con un fuerte componente de personalización y mezcla de estilos. Se utilizaron más de sesenta floreros vintage, provenientes de distintas épocas, estilos y lugares del mundo, combinados con velas led de diferentes tamaños que aportaron calidez y profundidad al conjunto”.
“Los almohadones fueron especialmente confeccionados para el evento, con prints coloridos y veraniegos —inspirados en textiles tipo Missoni y motivos florales—,aportando identidad y una paleta vibrante a toda la escena”, explicó la madre de la novia.
“Desde la carpa se conectaban distintos puntos de encuentro: la zona de fuegos del catering, dos grandes barras de tragos y un espacio de tabaco, generando una circulación fluida entre los invitados. Sobre todo el sector se desplegó un gran techo de guías de luces, que unificó visualmente el espacio y aportó una atmósfera cálida y festiva durante la noche” explicó la madre de la novia.
El servicio de catering era de La Huella.
La música fue de Mateo Milburn y Valentín Morales. El padre de la novia, Martín Guerra, cuidó especialmente la elección de los temas de la fiesta.
La fiesta tuvo la actuación en vivo de la banda del músico argentino Coti, y más tarde la banda de Nacho Obes.
Algo diferente: La torta de casamiento era una torta alfajor gigante de más de un metro y medio que irrumpió en la pista entre bengalas.
Se instalaron también máquinas de fotos Polaroid, para que los invitados dejaran sus propias fotos.
En medio del baile apareció además un grupo de performers con pantallas de lámparas en la cabeza, que maquillaban a los invitados con brillos y colores.
Se instaló también una mesa de tabacos, con encendedores de regalo personalizados con fotos de los novios y sus amigos.
Lo más emocionante del casamiento: “Fue emocionante de principio a fin. La ceremonia quizás fue el momento más intenso en la que hablaron de corazón, amigos y familiares de los novios”.
Lo más divertido: “Todo fue muuuuyy divertido! Desde los preparativos hasta el final de la fiesta.”
Algo especial: “Las palabras de familiares y amigos durante la ceremonia”.
Invitaciones: Fueron digitales y se enviaron por wsp.
Luna de miel: Fernando de Noroña
Noche de bodas: Posada Tamarindo



