
El primer baile el vals?

Hay modelos, sueños, aspiraciones que se forjan desde chicos. No en vano abundan las películas de Disney con su intermezzo de vals, desde La Cenicienta hasta La bella y la bestia. Hoy en día están los novios que siempre soñaron con el vals, y lo baila la novia con su padre, primero, y después con su marido, de la forma más tradicional, aunque en Uruguay lo baila la novia con el novio primero en muchos casos.
Existen los novios que mueren de aburrimiento si les proponen bailar el vals.
El asunto se soluciona de maneras diversas: están los que improvisan una canción que es especial para ellos y los que, sin abandonar por completo lo que manda la tradición, que es lo que todos esperan, bailan desde un mix de Strauss, con su ineludible Danubio azul, pasando por el Waltz n.º 2 de Shostakovich (que Tom Cruise y Nicole Kidman bailaron en Ojos bien cerrados, de Kubrick), hasta el acelerado vals de la película Amélie, que con aires entre folclóricos y de cajita musical que compuso Yann Tiersen.
Sin llegar al punto de que el vals sea un trámite requerido, acortar los tiempos, intercalar otros ritmos y seguir coreografías de moda son algunos trucos de los que se valen los noviosque actualmente preparan su fiesta. Veamos cuánto queda del señorial baile vienés y qué vientos soplan en los salones de fiestas en estos tiempos.
UN POCO DE HISTORIA
Etimológicamente, el término vals proviene del verbo alemán walzen, que significa directamente “girar, rodar”, palabra del siglo XVIII, cuando este baile se introdujo en la ópera y en el ballet. En cuanto a la danza del vals en sí, cuyo surgimiento se remonta al siglo XII, se caracteriza por ser elegante y originalmente de ritmo lento, proveniente del Tirol (Austria), aunque también se la rastrea hasta el sur de Alemania. Sin embargo, otros creen que deriva de la volta, una danza en tres tiempos que alcanzó su rango de nobleza en Viena, a un paso que ya hacía que oscilaran los ruedos de los vestidos y que se agitaran las chaquetas. Aunque solemos asociarlo a la música clásica y a los grandes salones, como género puede adaptarse a diversos estilos, incluso a una ranchera mexicana o a un muy rioplatense valsecito criollo.

Y SI NO ES EL VALS, ¿QUÉ BAILAMOS?
Hay muchos novios que buscan hacer algo diferente. En algunos comienzan con un vals y de golpe cambian a una salsa o una coreografía tipo John Travolta en Pulp Fiction. En algunos casamientos participan también otras parejas en algún baile que eligen.
Para los que no quieren bailar el vals como primera canción, en plataformas como Spotify se pueden revisar listas de los temas románticos más populares en el mundo para empezar el baile. Entre los que más divierten a las parejas figuran canciones como Make You Feel My Love, de la británica Adele, o Everything, del canadiense Michael Bublé. ¿Al tope de las sugerencias? No es casualidad que sea uno de los artistas más escuchados actualmente: el popular pelirrojo Ed Sheeran con Thinking Out Loud.
Puede ser más o menos comercial, pero tal parece que el pop está desbancando los ritmos que movieron a nuestros abuelos. En esto pesan los medios de comunicación y, cómo no, las redes sociales. A fin de cuentas, ¿quién no vio uno de los muchos videos virales con bailes de novios y padres excéntricos? Porque convengamos que para romper una tradición hay que sustituirla por algo igual de atractivo o más.
La pregunta es si los realities de danza predisponen a la gente a coreografiar hasta el último detalle.
EL PRIMER BAILE CON ORQUESTA
¿Será que ya nadie quiere dedicarle tanto empeño al vals, que ahora se dan un par de vueltitas, y todos conformes? Será que prefieren bailar lo que los mueve. Y quién va a quitarles ese placer.
La parte orquestal corre con una suerte similar, según cuenta Eduardo Olaverri, del Coro Olaverri, una agrupación de 55 años, orgullosa de ser la tercera en su tipo más antigua del país con actividad ininterrumpida. Manejan un repertorio variadísimo en lo músico-coral: un total de 1.800 obras musicales, porque vale aclarar que de un tiempo a esta parte el Coro Olaverri generó, además, un conjunto orquestal. “La parte coral está cayendo en desuso. Hoy la gente se tira más a música orquestal en vivo. Lo básico es un cuarteto de cuerdas: dos violines, viola y violonchelo. Más que lo vocal, se está buscando lo instrumental. Por lo menos el 90 por ciento de nuestra actividad es esa”, confirma. Cuando lo contratan para la fiesta, conoce bien la rutina: los novios salen de la iglesia y se van a sacar fotos. Mientras tanto, los músicos empiezan a amenizar la recepción por espacio de una hora, normalmente con música variada, desde tango a música de películas, jazz, alguna bossa nova, para entretener a la gente mientras se sirve la primera copa de champagne o el primer bocadito. “Una vez que llega la novia, dependiendo de su criterio, entra directo al vals, que es la culminación. Con el último compás, como ya la gente está en la pista, arranca la discoteca y empezó el baile”. El vals más solicitado, cuenta, es el Waltz n.º 2 de Shostakovich: “Además, el solo lo hace un saxofón, una cosa muy moderna que, por suerte, rompe con la tradición. Quedó atrás el Danubio azul de los 15 años. Diría que en las últimas 10 fiestas que he hecho, solamente me han pedido una vez el Vals de las flores. Los demás, siempre Shostakovich. Como que está de moda. No sé si empezó por alguna película. Supongo; pero la gente lo empezó a pedir y fue un boom, verdaderamente”.
PRIMER CANCIÓN CON RITMO DE VALS
El músico y violinista Edison Mouriño, con más de 40 años de experiencia tocando en fiestas y casamientos, ofrece una propuesta muy novedosa para el primer baile de los novios: “En las entrevistas veo que el vals está siendo un poco resistido por algunos novios; lo mantienen, pero en ocasiones eligen un tema determinado, del gusto de los dos, y lo “valsificamos”. A una canción común le ponemos ritmo de vals; como ser por ejemplo A Thousand Years de Christina Perri”, explica Mouriño. Para eso va acompañado por un tecladista, o a veces con un cuarteto de cuerdas, y esto es tanto para el vals como para la canción elegida. Mouriño se mezcla entre el público con diferentes violines, según la estética de la fiesta, los que producen diversos sonidos. Generalmente, previo al primer baile, hace un miniconcierto durante la cena o arranca el baile con una actuación de violín combinada con música electrónica a cargo del DJ, que gusta mucho. Así que, como consta en los testimonios, como lo viven los invitados cada fin de semana, el vals se encoge; los clásicos quedan en segundo plano frente a los éxitos de los top ten mundiales o simplemente las canciones con más rotación en frecuencias de radio y plataformas online. Otros tiempos musicales están en construcción, como las parejas que se inician en ese baile.
Lista de 20 temas preferidos como primer baile de novios de Spotify:
1. Thinking Out Loud. Ed Sheeran
2. At Last. Etta James
3. You Are The Best Thing. Ray LaMontagne
4. All of Me. John Legend
5. A Thousand Years. Christina Perri
6. Make You Feel My Love. Adele
7. I Won’t Give Up. Jason Mraz
8. Everything. Michael Bublé
9. Better Together. Jack Johnson
10. Amazed. Lonestar
11. Come Away With Me. Norah Jones
12. First Day of My Life. Bright Eyes
13. Let’s Stay Together. Al Green
14. Lucky. Jason Mraz
15. Can’t Help Falling in Love. Elvis Presley
16. Marry Me. Train
17. Wonderful Tonight. Eric Clapton
18. What a Wonderful World. Louis Armstrong
19. Crazy Love. Van Morrison
20. I’m Yours. Jason Mraz
Lista de 20 temas preferidos como primer
baile de novios de Spotify
DIRECCIONES:
CORO OLAVERRI TEL. 099 166545.
EDISON MOURIÑO TEL: 2614 0099/ 094 326 504.



